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5 DE DICIEMBRE.

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Regálame una foto para colgarla en mi proyector de pantalla. Ya sea en mi portátil que está en casa o en la PC de mi oficina. Quiero llegar a la oficina y cada vez que prenda mi ordenador y digite mi clave secreta, quiero que tu bello rostro aparezca frente a mí y que me ilumine todas mis mañanas, a pesar que ya el verano nos acaricia con su luz cegadora, pero igual, la luz en mis ojos no aparece si no estas tú, ya sea en una foto o en mis pensamientos. También regálame tu enojo cuando leas esta carta. Porque así sabré que estás viva hacia mí. También regálame tu desprecio y tu indiferencia, que según tú, es la fórmula perfecta para que yo me canse de ti y te deje de molestar. ¡Difícil!, ¿y sabes por qué?... Porque los locos como yo no tenemos memoria ni sabemos de prejuicios ni indiferencias y desprecios. Somos los humanos más felices del mundo, con nuestras ideas, con nuestras contradicciones, con nuestras lágrimas, con nuestras derrotas, con nuestras alegrías y con todo al revés y a...

HELICÓPTERO TERRESTRE.

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Iván Luis Sánchez Córdova. I Miro el reloj de pared de la sala de mi casa. Al mirarlo no le tomo importancia, porque ya se me está haciendo tarde para ir a trabajar. Qué frío hace, no tomo nada, sólo me miro al espejo para saber si algún cabello no está alborotado. No me hago ilusiones, nunca cambiaré, si es que me miro para verme si estoy bien parecido. No, qué va. Ya en el andén del frontis de mi casa, pienso en calentar la mañana con un cigarro medio maltratado, y es que, es el último de la cajetilla, pues se había quedado ayer en mi saco negro. Lo prendo, siento que me tiemblan las manos, llevo siempre ese remordimiento de saber que fumar es dañino para la salud, pero, el vicio de fumar es más fuerte y, más aún, la necesidad de fumar ya como algo natural. Y ahora, dejo el remordimiento para después y empiezo a buscar cualquier taxi quien se encargará de llevarme a mi centro de labores. Afortunadamente el taxista es lacónico. No me gusta hablar con ellos, prefiero estar pensando en ...

ANTES DE HACERTE EL AMOR.

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Iván Luis Sánchez Córdova. Antes de hacerte el amor quiero decirte mil cosas. Decirte por ejemplo, que te amo. Que bonito suena, no lo niegues, suena bonito. Otra cosa que te quiero decir es, te extraño. A pesar que estás muy cerca, aquí mismo, a mi lado, a pesar que respiro tu aliento fresco y me duermo con tus suspiros, a pesar de eso, te extraño. ¿Quién lo diría amor?, ya tenemos once años de estar juntos. ¿Te acuerdas cuando te dije para que fuéramos enamorados?, sí, te estás riendo, eso quiere decir que sí te acuerdas. Tanto así, que te estás ruborizando. Déjame tocarte la cara con mis manos aún frías para poder refrescar un poquito tus lindos cachetes. Ya ves, ahora sí, vuelves a estar tranquila. Esta noche, quiero recordar todos esos momentos felices que pasamos juntos. Aquellos momentos que hoy en día, gracias a ellos, somos más humanos, más fuertes y, por supuesto, más felices. Hoy no te quiero tocar, sólo hablar, hablemos mi amor. Sé que te gusta reposar sobre mi pecho, aunqu...

TRES.

El olor efímero de aquel perfume, todavía perdura en tu mirada, en una tarde que aún no se consume. es allí donde tu frente fue amada. Siempre lloraste por mí, por pena, ganas y odio. Siempre adelante sin mí, sueños, superación y oro. Ya no te espero en Diciembre, el sol secó mis lágrimas, la de un loco que arde en fiebre, y que nunca buscó las ganas. Once años esperé y volé, nacer ya forma parte del pasado, presente, futuro... lo sé, no hay nada más esperado. Una sola palabra y cambiarás el mundo, de este loco que ya no tiene rumbo, de los ciegos que buscan tu mirada, de aquellos que viajan a la nada. Vuelvo a oler aquel perfume, que aún perdura en tu mirada, la noche ahora ya nos confunde, y tu frente se olvidó que fue amada. Ivanseru. Amigos de una botella en el mar.

POR FAVOR NO LO HAGAS.

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Iván Luis Sánchez Córdova. Por favor no lo hagas. Acuérdate de esa colita que tu madre solía hacerte en tu cabello. Ella siempre se sintió, se siente y se sentirá orgullosa de ti. Hagas lo que hagas, busques lo que busques. Pero, por favor no lo hagas. Tu padre tiene dinero para comprarse otro auto, mas, ya no tiene las fuerzas para seguir luchando, ya no depende de él. Tu padre, ahora, se suele preguntar: ¿qué sentido tiene mi vida cuando veo a mi hija en esa situación?, por favor no lo hagas. Déjame decirte que eres la persona más bonita que he conocida. Tienes el cuerpo que yo quisiera alguna vez a mi lado tener, tener ese cuerpo en mi cama, sentirlo y amarlo. No te olvides que el mejor espejo, es el espejo del alma, y no ese al que sueles mirarte con frecuencia. Ten en cuenta que ese espejismo (espejo) solamente a la tierra le rinde cuentas. Y eso es, lamentablemente, cuando ya estamos muertos. Entonces, cabe señalar que, si tú sigues con esa costumbre de hacerte daño, creo yo, me...

Y YO SIEMPRE ME DEJÉ IMAGINAR.

Lágrimas, porque no tengo con qué llorar, soledad, la difícil inspiración, es amar, cabellos lacios y ondulados… mi lecho sí que sabe volar. El whisky y la coca, me saben dar, la pena, la gloria, la sal. Escribo para no llorar, no soy escritor, pero sí sé tocar. No sé cómo te llamas, oscuridad, mas, ayer besé tus labios ¡Dios!, siempre te dejaste amar… Y yo siempre me dejé imaginar. Sueño repetido, pero ya hace frío, urgente necesito tu abrigo: piel, necesito ese adiós, otra vez dímelo, necesito rock y una buena canción. … Ya amaneció, la cabeza al dolor, tu recuerdo me sigue haciendo, el amor, pastillas, humo y sol, vuelvo a empezar, camisa corbata y pasión… Y yo siempre me dejé imaginar. Ivanseru.

ELLA Y LA CERVEZA.

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Iván Luis Sánchez Córdova. I Querida amiga, amiga bella: -¿Cuéntame si te sigue gustando la cerveza? A mí sí me sigue gustando, me sigue fascinando, me sigue deprimiendo y me sigue emborrachando. Te acuerdas cuando éramos adolescentes, solíamos encerrarnos en cualquier lugar a beber a escondidas un par de botellas de cerveza. Siempre llevábamos chicles, esos grandes, para que a la hora de regresar a nuestras casas nuestros padres no nos sintieran el olor a cerveza ya súper fermentada en nuestras barrigas. ¿Sabes?, ahora que me acuerdo se te vía hermosa con el vaso en la mano discutiendo de cualquier tema, las controversias eran tu fuerte. En cambio yo, era un mamarracho con el vaso en la mano, me acuerdo que después de romper tantos vasos de vidrio de tu lindo bazar de la sala de tu casa, un día saliste con un vaso de plástico para que ya no ocurrieran las mismas estupideces que yo hacía. O sea romper los vas...