NACIÓ MI SOBRINA.

UN HOMBRE DE BUENA FE.


NACIO MI SOBRINA.

Efectivamente, Isabella no quiso saber nada de mí. La fui a buscar el lunes después de ese fin de semana de haberla conocido y se hizo negar. Me abrió la puerta su hermano, bueno, creo que era su hermano, por el muy parecido. Me dijo que no estaba y que se iba a demorar en llegar. Yo sólo le dije que no había problema que sólo le avisase que Iván (o sea yo) la vino a buscar. Él sólo movió la cabeza, entre molesto y sorprendido, me cerró la puerta como diciendo: “anda idiota, mi hermana está aquí, no quiere hablar contigo, te está choteando, cómo no te va a chotear si eres un feo de mierda, anda a tu casa y báñate y ya no molestes más”. Y eso hice cuando llegué a mi departamento, me bañé, sin antes traer al recuerdo todo lo que paso esa noche con Isabella (aunque, al decir verdad, y pensándolo bien, no pasó nada, nada le hice), entonces, ahora, sentado frente al televisor, me pregunto: ¿Por qué Isabella se hizo de negar?... no quiero imaginarme que está molesta porque no le di un beso esa noche. No por favor… ya sería el colmo. ¿Y si la hubiese besado, tal cual como ella me lo pidió?... ¿hubiese cambiado las cosas?... yo creo que no… otra vez se hubiese hecho de negar. En fin, apago la televisión y camino hasta mi cuarto y busco descanso sobre mi cama y antes de dormirme o buscar el sueño, pienso en Mar. Extraño su olor, sus besos, sus caricias, sus uñas afiladas, su cuerpo y su aliento. Ella me regaló una foto desnuda, que hermosa foto, que hermosa ella. Cuantas veces me he masturbado mirando esa foto, cuantas veces me he despertado mojado pensando ella, cuantas veces he llorado por su partida, cuantas veces me he querido quitar la vida por su ausencia. Ya siento el sueño cerca a mi espalda, giro y me quedo adormecido por un recuerdo que tiene mucho amor, amor por mucha pasión.
(….)
Saliendo de mi trabajo, totalmente exhausto, siento el vibrador de mi celular, me alejo de la avenida para contestar.
-¿Aló?...
-¿Iván?...
-Sí…
-Hola, soy Isabella…
-Hola Isabella…
-Me dijo mi hermano que me fuiste a buscar… sorry, estaba en mis clases de Italiano…
-A ya… algo me contaste esa noche…
-Sí pues, ¿y qué te cuentas?...
-Acá pues, cansado…
-Pero hombre si tú no trabajas… ¿cansado de qué?...
Se me había olvidado que a Isabella le dije que estaba sin trabajo.
-Bueno cansado de buscar trabajo…
-Ah… ahora sí, pues. El que persevera al final encuentra, amigo.
-Eso espero…
-¿Iván y cuándo nos vemos?…
-No sé pues, tú dirás…
-Ya, ¿qué te parece si vamos otra vez el sábado a Barbilonia?…
-Mmmmm ya pues, sale…
-Ya, entonces me vienes a recoger a mi casa…
-Listo, paso por ti como diez de la noche, ¿te parece?...
-Ok… te espero entonces.
-Listo…
-Chao y cuídate.
-Igual.
Al colgar, me quedo pensado, en qué difícil son las mujeres para entenderlas. Hay días que te dicen, NO y otras que dicen, SÍ. Otras que se hacen de negar y otras que te llaman para hacer algo. Creo yo, que esa complejidad, es lo que nos diferencia con respecto a ellas. Y dicho sea de paso, las hacen más únicas y excitantemente seductoras. Nunca sabremos qué es lo que realmente quiere una mujer. Nunca sabremos si realmente nos dicen SÍ para despistarnos o, NO, para protegernos e ignorarnos. Son ellas las que al final deciden, son ellas las que al final ganan y son ellas las que al final se enamoran de verdad. En fin, llego a mi casa y directamente camino a la nevera y saco la única cerveza en la lata que hay. Me siento en mi mueble preferido con toda la energía de mi ropa de trabajo y prendo la televisión y sin mirarla pienso otra vez en la bella Mar. En su sonrisa, y en lo bien que me hacía el sexo oral, en lo bien en que nos compenetrábamos, sobre todo, en el sexo. Como dije antes, Mar es mi huella digital. Cómo recuerdo, como si fuera hoy mismo, cuando vulneraba sus oídos a besos, su cuello, sus pies, su ombligo, su cuerpo, y su dorsal. Cada vez que entraba en ella yo tocaba el cielo y ella no paraba de arañarme la espalda, la química perfecta, la ropa en el suelo y siempre las mismas ganas de amarnos otra vez y otra vez y otra vez más. Qué bendición, sólo Dios nos puede dar esos milagros de amar y ser amado ya sea en una noche de amor o ya sea para toda la vida. Qué bendición. ¿Y cómo dicen que Dios no existe?... si cada vez que veo en el recuerdo la sonrisa de Mar, Él está presente. Si cada vez que siento sus labios en el recuerdo Él (Dios), me dice: “Hijo, no seas tonto, búscala, llámala, ella también te extraña, yo los uní y nunca los voy a separar, así que búscala, no sin antes, llamarla, vamos… hazlo”… Pero el miedo me vulnera, me intimida y me asusta, si no es lo mismo. Yo en el silencio le respondo a Dios: “Gracias padre mío, sé que quieres mi bien y sé también que me quieres mucho, pero es mejor que tome mi distancia y respete lo que me dijo escrito la bella Mar en ese papel a la hora de irse en ese avión, es lo mejor, yo sé que tu pones la manos por este amor y sé también que nos das tu bendición, gracias de verdad por querernos tanto, cuídala a la bella Mar, hazla más sabia, más humana y más mujer. Saluda a mis padres que sé que están contigo a mi bella madre y al corazón de mi padre. Y si mi hermana Isabel no puede tener hijos, se respeta tu voluntad, de verdad que sí, padre mío, Dios, el único Dios del mundo. Amén.”
Apago el artefacto eléctrico y sin quitarme la ropa y con la lata con cerveza en la mano sigo bebiendo mi soledad y esperando el sueño para ponerle punto final a este día.
(…)
Suena mi celular, me fijo, y es Martin, mi mejor amigo.
-¡Canoso de Mierda!... ¡Ya soy papá!... ¡Ya nació Isabella!...
-¡Martín, puta madre, que alegría!...
-¡Las pelotas del marrano!... ¡Huevón, ya soy papá!...
-¡Bien, Bien, Bien Martín así se hace!...
-Y tú vas a ser el padrino de tu sobrina, te lo digo desde ahora huevón... ¡Puta madre, ya nació Isabella!...
-Gracias Martín por pensar en mí… ¡Acepto!... sí, acepto…
-Bueno te dejo canoso de mierda, ya sabes que eres tío de una hermosa niña… jajajajaja ya eres tío…
-Sí, ya soy tío de Isabella… ¿No vas a creer lo que te voy a decir?...
-No, no me digas que regreso, Mar…
-Bueno fuera tío… puta madre no sabes cómo la extraño…
-¿Entonces, canoso feo?...
-Estoy saliendo con una chibola que también se llama, Isabella…
-¡Mira tú, canoso feo!... no pierdes el tiempo no…
-Bueno, no ha pasado nada todavía… pero… pero… pero… no sé, tanto tiempo de estar solo y, sobre todo, sin tener… ya sabes ¿no?...
-Cuidado, cuidado, canoso feo, cuidado… mira que tú te enamoras muy rápido…
-No es eso tío… sino, que ya no quiero pisar las mismas huellas del pasado… así que voy a salir con la chibola pero sin ninguna intención…
-Mmmmmmmm no sé, ah. Tú sabes que tragos van y tragos vienen… ya sabes en qué acaba eso, ¿no?...
-Sí, pero ya pasé la prueba. Cuando la conocí a Isabella… lindo nombre ¿no?...
-Sí, precioso, no sabes… pero sígueme contando.
-Cuando la conocí en Barbilonia…
-Mierda, sigues frecuentado ese lugar, carajo, canoso feo, volviendo a tus épocas de rockero jajajajaja….
-Bueno sí. Siempre queda… a Isabella la conocí allí y tomamos mucho y cuando estuvimos en su casa alucina que no la besé…
-¿Tú?... ¡Qué te pasa Canoso, estás que te me vuelves cabro! Jajajaja
-No es eso tío, lo que pasa es que quiero que algo empiece bonito… ya no todo a la loca, me entiendes, ¿no?…
-Sí, sí… bueno tío, cuidado, sólo te digo eso… cuidado, ah. Bueno te dejo, me voy al hospital a ver a mi hijita la más bonita la más bella incluso, más bella que esa Isabella, la chibola con la cual vas hoy a salir jajajaja…
-Vaya hombre y dele un beso a mi sobrina y a Carolina, coméntales que las amo siempre.
-Gracias canoso feo, hablamos más tarde…
-Hablamos… chao.

Quién los diria, voy a ser padrino de mi sobrina, Isabella. Qué emoción… bueno, en fin…

(Alejandra Guzmán)

(Sentirme vivo K)

Comentarios

Entradas populares de este blog

ZAIDA

UN GIGA DE PROBLEMAS.